13 octubre 2008

El fútbol y la inconexa forma que tienen las mujeres de verlo

Las mujeres y el fútbol nunca se han llevado bien. Digamos que nunca estuvieron ligadas una con otra, por eso que desde pequeño a una niña le regalan una muñeca y no un balón de fútbol, es por eso que las niñas sueñas con ser mamás de sus Barbies y no como los niños en convertirse en un goleador implacable de algún equipo europeo.

La distinción es clara, son muy pocas mujeres que gustan del fútbol y son capaces de soplarse un partido entero, pendientes de él segundo a segundo. A lo mucho podrán observar partes entre distraídas y entretenidas con la comida o el trago, pero nunca al tanto como un animal al acecho de su presa, nunca como un hombre.

He visto casos en que las chicas pueden acompañarte al estadio, y créanme no hay nada más excitante que ir a la cancha con tu novia. Que se aprenda los cánticos y grite contigo cada canción de Deportivo Municipal (inclusive en la segunda división, con jugadores que rara vez podrán llegar a primera y equipos que muy pocas personas conocen y que ella nunca escuchó nombrar), eso se llama amor. No la mierda, de ver un partido de Perú por tele y contagiarse por al efervescencia del momento feliz.

Antes de continuar debo confesarme un adicto al fútbol, un fanático de aquellos, que le encanta ver toda clase de partido, pasados y actuales, desde la final de un Mundial hasta uno en donde se dispute la baja entre equipos de la segunda división de Omán, y posiblemente nadie entienda eso. Tampoco soy un enfermo, vale decir, he sacrificado innumerables veces tardes y noches, jodiéndome por no ver un importante encuentro, por pasarlo al lado de la mujer que en ese entonces creía amar o querer.

Con las chicas que he conocido entre amigas y enamoradas, casi ninguna pudo ver al menos un partido entero junto a mí sin maniobrar de manera autoritaria el control remoto o mirarme con cara de “si no cambias me quito a mi jato y no habrán cositas”, diablos que manipuladoras.

Entonces en esos casos me pongo a pensar cuantas veces me jodí una noche gastando dos putas entradas en el cine más caro de Lima para ver una asquerosa película romántica en la que todos lloran menos el pelotudo de Martín que se quedó dormido, y luego no conforme con eso te despiertan a mitad de la proyección, en medio de la oscuridad, para preguntarte que fuck pasó.

Hablar del fútbol y las mujeres merece no solo una entrega, merece varias pues analizar esa reacción físico –química, es casi tan complicada como decir “yo entiendo a las mujeres”. Utópico ¿verdad?.

8 comentarios:

gise dijo...

yo soy de esas mujeres que no me gusta nadita el fútbo , pero tengo un novio que si le encanta asi que normal me las aguanto y las veo jajaja

Fer Arzubia dijo...

Excelente post de los mejores que has colgado en estos últimos días, que cague de risa.

Un saludo

Carmen Rosa dijo...

A las mujeres nos aburre el fútbol, es terrible ver a un montón de tontos corriendo tras un pelota. Los chicos se vuelven tontos cuando están así frente al televisor. No he ido nunca la estadio, pero debe ser super aburrido.

carlos dijo...

Ki buena está muy bacán el tema, como tu dices hay mucho para hablar. Las mujeres son un problema aparte, tienen un mundo de que hablar. El fútbol es una pasión, y ellas no entienden eso. Aunque tampoco pretendo que a mi esposa le guste eso

María dijo...

Pienso que eres un machista, pero me gustó mucho tu post, está muy bacán con harta ‘cacha’. Las mujeres somos así difíciles, pero tampoco pretendas que nos guste el fútbol eso es pedir mucho. Es más creo que por eso está el vóley o lo que sea.

lucy dijo...

genial maestro. La chuntaste'
un besote

Pablo Córdova Delgadillo dijo...

Es cierto que no merece una sola entrada esto de hablar de futbol y mujeres, se merece un a favor y en contra, jaja. Viejo aun no puedo creer que hayas dejado de ver un partido por irte al cine con una flaca, vale que expliques de que flaca se trata. Me explico:
Una entrada al cine bar: 25 soles
Cena romantica: 100s/.
Telo decente post cena: 50s/.
VER A TU SELECCION JUGAR: NO TIENE PRECIO.

Sólo ve o partidos que me parecen importantes, pero a la Seleccion siempre man, no hay manera que me lo pierda, y a riesgo que me llmen cojudo, como posiblemente ya estaran pensando, me arriesgo a decir que no me pierdo un partido de Perú asi tenga mi examen de grado o mi matrimonio a la misma hora. Creo entender asi el fanatismo.

Pablo Córdova Delgadillo dijo...

A riesgo de caer espeso tambien, y sabiendo que hay toda una realidad sicosocial detras de esto del futbol y las flacas, sea la amistad entre ellas, tantas veces hipocrita, pienso que se debe a no tener una pasion en comun entre ellas, como lo es el futbol para nosotros.
Un ejemplo, en un partido hay roces, nos mentamos las madre y hasta nos agarramos a puñetes y a la media hora ya se soluiono todo, con o sin trago. En cambio el universo de las flacas(nunca mundo) es muchisimo mas complicado, hasta por una mala mirada se dejan de hablar años.
Siento que no viven esperando algo, no viven esperando la doble fecha que sera en Marzo, o ñla pichanga del sabado, o el cmapeonato de noviembre.
Quiero recalcar que no stoy ebrio ni nada y mis respeto por las mujeres es muy grande, depende lo que me permite su escote, por decirlo de alguna manera galante, jaja.
Asi que tomenlo por el lado amable, eso pienso y ya fue pes. Hablamos tio.
Fijemos los temas de A favor y en contra, fuertes y rojos como este.