24 diciembre 2008

Feliz Navidad, pero todos los días



Según San Juanka

Aprovechando que es 24 de diciembre y estamos a unas horas de “celebrar” una ceremonia religiosa que en teoría es sumamente importante, les deseo a todos mis lectores y al público en general Feliz Navidad.

Sin embargo, este post no es solamente para esos deseos. También es para contarles una anécdota que viene pasando año a año.

Desde hace algún tiempo, no estoy seguro del por qué, pero en la tradicional noche navideña, en la que tomamos chocolate caliente en pleno ardiente verano, colgamos adornos en forma de hombres de la nieve cuando en Lima nunca hubo tal precipitación y comemos un ave oriunda de Norteamérica; en mi casa se realiza antes de la hora; es decir, mientras todos esperan que sea la medianoche para saludarse y sentarse a comer, en mi casa empezamos a comer entre las 11 y las 11:30 de la noche.

Seguramente, más de uno estará pensando que mi familia es rara, pero me di cuenta que no es así porque no es necesario que llegue una hora específica para recordar que muchos son cristianos de nombre y esperan ese momento para cumplir con el protocolar saludo.

Y digo “protocolar saludo” porque al día siguiente todo sigue igual; incluso, para muchos solamente significa un pretexto para embriagarse desbandadamente.

La primera vez que celebré Navidad tan temprano, me sentí extraño pero ahora me pongo a pensar que no hace falta una fecha, ni momento especial para pensar en alguien. Simplemente si uno lleva dentro suyo a esa “persona” especial, lo recordará en todo momento.

O acaso cuando un familiar viaja durante algún tiempo, uno no lo recuerda de manera especial, sin necesidad que llegue su cumpleaños para darle una llamada y preguntarle cómo está.

1 comentarios:

Pablo Córdova Delgadillo dijo...

Bien tio muy cierto todo, sobre lo del chocolate a las 11 y media, nos sorprenderia la cantidad de costumbres que tienen las distintas familias y la variedad y diferencias entre unas y otras que hace eso precisamente la navidad especial y tan familiar.

La Navidad forma parte de nuestra cultura y como vivimos de ella lo mejor que podemos recordandola siempre mejor cuando eramos niños y cada vez parece más distante, aunque uno sabe ingeniarselas para vivirla como aquellos años en donde bastaba un abrazo, un perdon o una palmada para sentir que no todo esta mal en la vida, al menos hoy no lo esta.